El eslabón más débil

El transporte refrigerado de alimentos es uno de los aspectos más delicados que debe atender la cadena de frío, ya que un traslado inapropiado puede causar grandes pérdidas económicas y daños severos a la salud de las personas. Una herramienta para hacer más eficiente este proceso es el uso de la telemática

Redacción, con información de Thermo King

En la actualidad, el deterioro en el medioambiente ha provocado fuertes cambios en las condiciones climáticas, lo que puede afectar considerablemente el traslado de productos perecederos. Ante esto, es necesario contar con desarrollos tecnológicos que permitan las buenas condiciones de movilidad, como la telemática. Esta herramienta es de gran utilidad para el sector retail y el transporte refrigerado, a la hora de mantener la cadena de frío y la visibilidad en el manejo de la mercancía. Sin embargo, es necesario elegir el sistema que mejor se adapte a las necesidades de las empresas y de los productos, para que los resultados sean los mejores.

La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) señaló que en lo que va del año, las exportaciones mexicanas reportaron un crecimiento en su balanza comercial de más de seis mil millones de dólares en Estados Unidos y más de tres mil millones de dólares en el resto del mundo. Sin embargo, los repentinos cambios de temperatura y las inundaciones registradas en los últimos  meses son factores que pueden afectar seriamente la transportación de alimentos, debido a que la carga pasa más tiempo de lo normal en ruta.

Para que todos estos factores no dañen a los productos, es necesario contar con un equipo de confianza que permita al dueño de la flota monitorear las cargas durante la transportación, lo que se traduce en menos pérdidas y mayores ingresos.

Es por esto que la Ley Federal de Modernización de la Seguridad Alimentaria (FSMA), implementada este año, busca cambiar la situación de seguridad alimentaria para exhortar a que las personas que forman parte de la cadena de frío –productores, vendedores, distribuidores, vendedores, transportistas, etcétera– colaboren en el aseguramiento de la inocuidad de los alimentos, así como en la correcta aplicación de las buenas prácticas. Esto desde el empaque y enfriamiento de los productos frescos, hasta el procesamiento, almacenamiento en frío y transporte refrigerado, a fin de que mantengan los requerimientos de las normas para prevenir enfermedades causadas por alimentos en proceso de descomposición.

Datos recientes de la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura señalan que tres millones de personas en todo el mundo, en los países desarrollados y en desarrollo, mueren cada año a consecuencia de enfermedades adquiridas a través de alimentos en mal estado y agua contaminada. Con la aplicación de la FSMA, el problema de seguridad alimentaria está cambiando de una respuesta reactiva a la contaminación a un enfoque proactivo basado en la prevención y en las buenas prácticas.

Los cambios que establece la ley federal exigen a los productores y procesadores de alimentos que acepten una responsabilidad significativa por la inocuidad de los alimentos; sin embargo, requerirá un enfoque de colaboración a lo largo de la cadena de frío para asegurar condiciones sanitarias más seguras.

Hoy en día, los socios navieros de la cadena del frío están mejor equipados, pues cuentan con nuevas tecnologías inteligentes que permiten a los transportistas proteger la seguridad de su suministro de alimentos y documentar las condiciones dentro de los remolques refrigerados en cada paso del proceso de transporte.

Las soluciones telemáticas de gestión de la temperatura favorecen en gran medida la labor de los operadores, quienes gracias a estos sistemas “tienen acceso en tiempo real a la información crítica para prevenir el deterioro y garantizar la seguridad de la carga. Cuando estas herramientas están habilitadas, los transportistas tienen visibilidad de carga sensible a la temperatura y su equipo de refrigeración sobre la carretera. Mediante el seguimiento de los activos, la gestión de las temperaturas y el monitoreo de las alarmas de las unidades de refrigeración, los transportistas pueden dar tranquilidad a los productores y procesadores de alimentos para que la integridad de sus productos no se vea comprometida en el transporte”, señala José Carlos Gómez, gerente de Ventas de Thermo King México.

Por otro lado, existen en el mercado paneles de control intuitivos que ayudan a monitorear la temperatura, puertas abiertas y los niveles de combustible de forma remota a través de una computadora, una tableta o un teléfono inteligente. Esto proporciona una visibilidad completa de lo que sucede en todo momento y garantiza el control de la calidad de los alimentos. Debido a que esta tecnología permite a los operadores gestionar toda su flota desde un sistema, es posible que cambien los puntos de ajuste y otros parámetros de control, se modifiquen los modos de funcionamiento y la respuesta de las alarmas del sistema de refrigeración en tiempo real, lo cual proporciona una capa adicional de seguridad para clientes y consumidores. También favorece una gran flexibilidad para satisfacer las exigencias de los diferentes compradores en función de las necesidades de la mercancía.

Otra regla de transporte sanitario bajo la Ley Federal de Modernización de la Seguridad Alimentaria requiere que los cargadores proporcionen, a petición, un registro o prueba de cumplimiento de que las condiciones de temperatura requeridas se mantuvieron a lo largo de la duración del transporte.

Para esto, la tecnología telemática de vanguardia se presenta como una gran opción, a través de la gestión de activos TracKing™, la cual facilita a los transportistas el registro de datos pertinentes para satisfacer las necesidades de los clientes, al tiempo que cumplen con las exigencias de la normatividad. Gracias a esta tecnología, los transportistas pueden entregar fácilmente datos de prueba de cumplimiento para cualquier punto dado durante sus viajes.

TracKing™ tiene capacidades de captura y almacenamiento de datos altamente confiables, también genera informes de prueba de entrega para sus productores de alimentos y procesadores. Esto porque el sistema telemático basado en web está integrado en el sistema de control de la unidad de refrigeración, para que la temperatura del remolque pueda mantenerse dentro de un rango de carga especificada durante el traslado de los alimentos.

Los sistemas telemáticos más robustos ofrecen funciones de cartografía, alarma y notificación para mejorar la seguridad y, en última instancia, reducir el riesgo. Asimismo, permiten monitorear los tiempos de llegada y salida del remolque, detectar movimientos no autorizados, remolques de bandera con temperaturas fuera de alcance, aberturas de puertas y gotas de combustible, todas dirigidas a prevenir la pérdida de carga.

A medida que el paradigma de inocuidad de los alimentos cambia de un enfoque reactivo a uno proactivo, con la implementación de la ley federal, el uso de la telemática se convertirá en una “mejor práctica” entre las compañías dedicadas a garantizar la seguridad de los productos perecederos, ya que el seguimiento, monitoreo y documentación en tiempo real de las unidades de refrigeración fortalece el enlace de transporte dentro de la cadena de frío y ayuda a garantizar el óptimo estado de los alimentos desde la granja hasta la mesa.