Las reglas del juego cambian: edificios impulsados por datos

 Cada mañana que Sergio se levanta comienza a generar datos; de hecho, cada que se mueve genera información. Quizá él no es plenamente consciente, pero sí, así sucede, pues gracias a una App y a su Smartwatch (que casi nunca se quita del brazo), su médico puede conocer su ritmo cardíaco, su nivel de estrés y calorías, y hasta el ajuste en su dosis de insulina. La combinación y análisis de estos datos le permiten al médico un control de la diabetes que padece, lo que resulta en una mejor calidad de vida para su paciente.

Si este sencillo dispositivo está logrando un gran beneficio a favor de Sergio, ¿será concebible lo que muchos dispositivos juntos e interconectados en una plataforma tecnológica hacen por un edificio que requiere una correcta administración de sus recursos?

En la actualidad, la vida se ha convertido en un ir y venir de datos, y es innegable que también las organizaciones generan y acumulan una gran cantidad de información que se multiplica minuto a minuto. Tan sólo hay que tomar en cuenta las actividades y procesos que se llevan a cabo en un día ordinario de cualquier compañía, así como la diversidad de su procedencia (sensores, dispositivos móviles, bases de datos, mails, redes sociales, etcétera).

Estos datos están adquiriendo un valor cada vez más significativo para las organizaciones: todas quieren acumularlos y explotarlos desde que es bien sabido que tienen un potencial enorme para ayudar a los negocios a ser más eficientes, productivos, rentables, competitivos y tomar mejores decisiones. De hecho, hay quienes han denominado a los datos el “nuevo petróleo del siglo XXI” y mucho se comienza a hablar acerca de que el científico de datos será uno de los profesionales más demandados en las próximas décadas.

Este tema es de tal importancia que en México se invertirán alrededor de 215 millones de dólares en big data en los próximos dos años, según la consultora IDC; lo que representa un crecimiento de 53 % en el país. Además, la firma Gartner refiere que este año habrá 6 mil 400 millones de dispositivos conectados (30 % más que en 2015).

Pero, ¿por qué ahora los datos han adquirido un gran valor para las compañías? La principal razón radica en que para las empresas de hoy, la correcta toma de decisiones es vital para lograr su supervivencia y seguir siendo competitivas. Allí es donde los datos toman un rol fundamental, pues con su explotación mediante soluciones de big data y analítica se convierten en fuente de conocimiento para una toma de decisiones informada.

Los datos y su rol

Uno de los grandes retos a los que hoy se enfrentan los negocios tiene que ver con el tema de la eficiencia energética, y no sólo porque se busque reducir los costos asociados sino también por sus implicaciones en materia del cuidado del medioambiente, pues las normativas y regulaciones se hacen cada día más rigurosas.

Se debe tener presente que la eficiencia energética en el contexto de la administración de edificios se refiere al consumo inteligente de la energía para satisfacer la demanda del inmueble, utilizando menos energía pero sin alterar las condiciones normales de funcionamiento.

Es aquí donde los datos y su captura y explotación con tecnologías, como el Internet de las Cosas (IoT) y big data, están cambiando las reglas del juego. En los edificios, los datos pueden generarse a partir de una gran variedad de fuentes como evaluaciones de puesto, servicios, sistemas de automatización de edificios (BAS, por sus siglas en inglés), sistemas de mantenimiento, monitoreo de costos operacionales, sensores, etcétera.

Los datos de estas fuentes pueden ser usados para evaluar el desempeño, mejorar la competitividad en el mercado, asignar eficazmente los recursos, medir la eficiencia energética, entre otros. Si bien aprovechar el potencial de los datos no era labor sencilla en décadas pasadas, gracias a soluciones tecnológicas como big data, IoT y otros dispositivos actualmente es posible recolectar, almacenar, analizar y distribuir una vasta cantidad de información que permite observar, monitorear y controlar procesos individuales aislados y analizar cómo interactúan y cómo un cambio en uno de ellos puede afectar al otro.

De acuerdo con Smart Building, el empleo de big data e inteligencia de negocios (BI, por sus siglas en inglés) podría suponer un ahorro en costos de mantenimiento de edificios hasta del 20 por ciento.

El big data y el IoT

Tecnologías como big data y el IoT son más que sólo temas que están en boga; se trata de verdaderas alternativas de solución para hacer frente a grandes retos como la administración de la energía en edificios.

Hoy, los administradores de edificios tienen que hacer más con menos debido a metas cada vez más complicadas. En este panorama, la implementación de tecnología ofrece diversas maneras de evaluar y priorizar las oportunidades, creando “edificios impulsados por datos” que conducen a resultados como el ahorro de energía y hacen posible una mejor toma de decisiones de inversión, así como una eficiente administración y mantenimiento del inmueble.

Algunos de los beneficios y consideraciones a tomar en cuenta para implementar una solución que aproveche el conocimiento generado por los datos, para lograr una mejor administración de edificios son los siguientes:

  • Procesamiento y análisis de información
    Lo mejor es considerar una solución que incluya un portafolio integral de servicios de gestión de energía de edificios que pueda procesar los datos para su evaluación, que facilite su análisis y que muestre cuánta energía consume un edificio y cuándo; y ayude a desarrollar e implementar estrategias para el control de energía y los costos operacionales
  • Tecnología impulsada por datos de siguiente generación para crear edificios inteligentes
    Se trata de contar con sistemas de automatización que proporcionen a los dueños y administradores de edificios información de valor para la toma de decisiones a partir de sus sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC), así como del control de la iluminación; para tomar mejores decisiones, obtener una mejora del confort y lograr un desempeño eficiente del inmueble
  • Acceso a fuentes de energía fiables
    Los propietarios de edificios y los operadores pueden incrementar su autonomía energética y cumplir sus obligaciones regulatorias y de sustentabilidad, utilizando energías alternativas como la solar, eólica, uso de residuos, etcétera. Las soluciones de administración de edificios basadas en datos contribuyen a ser socialmente responsables y pueden reducir los costos, al mismo tiempo que mejoran el acceso a nuevas fuentes de energía
  • Contratación de servicios energéticos
    También es posible que las compañías utilicen el futuro energético y los ahorros operacionales para ayudar a financiar, por adelantado, mejoras en la infraestructura. Considerar también la contratación de servicios de energía, pues es una buena opción de financiamiento que proporciona resultados de negocio medibles para apoyar los objetivos estratégicos de la organización

Como se ha dicho, la administración de los recursos, y de manera particular la gestión de energía y la automatización de edificios, están convirtiéndose en factores clave para las organizaciones que buscan ser más eficientes, reducir costos operacionales y cumplir con las normativas en materia de ahorro de energía. Es por ello que las soluciones impulsadas por datos se perfilan como una gran alternativa de negocio para transformar la manera de administrar y dar mantenimiento a los edificios, así como impactar su sustentabilidad y eficiencia energética.

Es tiempo de que las empresas aprovechen el potencial de sus datos y realicen una mejor toma de decisiones, la cual debe verse reflejada en un mayor y más rápido retorno de inversión.

Hoy, la información se está convirtiendo en los cimientos de los grandes edificios, por lo que se debe estar preparado para construir eficiencia y valor alrededor de ella.

Sobre el autor

Jaime Jiménez
Ingeniero Civil con maestría en Administración de Empresas por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Ha recibido diversos diplomas por parte del Programa de Entrenamiento de Graduados Trane, con base en La Crosse, Wisconsin, al haber cursado programas como Ingeniería Profesional de Ventas, Construcción de Sistemas de Administración y Administración del Liderazgo. Actualmente, es director General de Trane y Thermo King de México.