La CAI, por normarse

Hace unos meses decidimos emprender una tarea que toca un tema poco discutido y que puede repercutir en gran medida en una problemática muy actual: la calidad de aire exterior y el uso de filtros en interiores.

Hoy en día, el sector nacional no cuenta con una regulación que verifique la calidad que tiene este tipo de productos, los cuales pueden ser comercializados e importados sin esta distinción, cuestión que podría afectar en el confort y la salud de usuarios finales, quienes no cuentan con la certeza de que estos filtros están reteniendo el total de partículas que indican.

Algunas normas, como los criterios normativos de ingeniería del Instituto Mexicano del Seguro Social (ND-01-IMSS-HSE-1997), pueden servir como un regulador; sin embargo, no hay una certificación nacional que compruebe que dichos materiales son los adecuados para todas las demás instalaciones. Incluso, en este tipo de inmuebles, la garantía en el filtraje de aire puede no estar del todo segura, ya que no hay un elemento que indique que los filtros estén operando óptimamente.

Teniendo esta idea, se decidió solicitar apoyo a la American Society of Heating, Refrigerating and Air-conditioning Engineers, a quienes se les pidió permiso para traducir los Estándares 62.1 Ventilación para una Calidad Aceptable del Aire Interior y 62.2 Ventilación aceptable para Calidad del Aire Interior en edificios de baja altura residenciales, así como la licencia de uso de algunos elementos gráficos. Estos documentos servirán como base científica, pues han pasado por un proceso de investigación, comprobación y aplicación en campo, elementos indispensables para la redacción de esta nueva normativa.

Posterior a este permiso, y a la traducción de los documentos, se tuvo un acercamiento con la Asociación Nacional de Normalización y Certificación del Sector Eléctrico (ANCE) para definir con ellos el proceso de evaluación de este tipo de equipos y la posterior puesta en marcha de lo que será la NOM de Filtros, la cual marcará un precedente en el sector de ventilación y aire acondicionado, que se podrá aplicar en los productos. Aunque aún se encuentra en proceso de realización, este junio será la oportunidad del comité para crear la norma reguladora.

El porqué de realizar este tipo de norma tiene su origen no sólo en la inexistencia de un esquema regulatorio, sino en la imperante necesidad de contar con espacios libres de contaminantes, los cuales han sido ampliamente estudiados en relación con el aire exterior. No obstante, se ha dejado de lado el desarrollo de una regulación aplicable a espacios interiores, lugares donde pasamos la mayoría del tiempo y donde respiramos partículas que pueden dañar nuestra salud.

Un gran paso se ha dado en la aplicación de normas de certificación como la del Leadership in Energy and Environmental Design, que con apoyo de especialistas ha regulado el diseño de espacios y de instalaciones. Actualmente, muchos de los espacios que cuentan con esta certificación han modificado la elección de materiales y de muebles al interior, además de que ya han instalado cuartos especiales para fotocopiadoras y recursos que limpian el aire, ya sea que éstos estén instalados directamente en el sistema de acondicionamiento o se apoyen en recursos naturales, como la colocación de muros verdes.

El aire acondicionado es un aliado para proporcionar aire limpio. En caso de tener problemas de aire exterior, como contingencias ambientales, este equipo mecánico puede garantizar lo que la ventilación natural a veces no puede; sin embargo, lo ideal es que el diseño de inyección, extracción y renovación de aire trabaje en conjunto, para así poder garantizar un espacio inocuo al interior de nuestras edificaciones.

Sobre el autor

Fernando Bonilla
Ingeniero Geólogo egresado de la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Inició su carrera en el sector buscando una mayor calidad de aire interior, especialidad que ha aplicado a todo tipo de sistemas, desde instalaciones hospitalarias hasta la industria petrolera. Estuvo a cargo de varios puestos gerenciales y actualmente es director General de Ingeniería para Ambientes Limpios (INPAL).

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada..Los campos marcados son obligatorios *

*