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Enmendando a la industria

“Un acuerdo histórico”, eso se dijo de la Enmienda de Kigali, una reunión multilateral en la que 197 países firmaron un documento fundamental para la eliminación de los HFC. México, a la vanguardia en este propósito, ha trazado una hoja de ruta para alcanzar dichas metas. Agustín Sánchez Guevara es uno de los especialistas y artífices del proyecto

Agustín Sánchez Guevara, coordinador de la Unidad de Protocolo de Montreal en México

Antonio Nieto y Danahé San Juan / Fotografías: Mundo HVAC&R

“Todos estamos haciendo esta Enmienda”, reflexiona Agustín Sánchez Guevara, coordinador de la Unidad de Protocolo de Montreal en México, al referirse a la participación conjunta para eliminar los HFC en el país.

En mayo pasado, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) trazó una hoja de ruta para el cumplimiento de la Enmienda de Kigali, cuyo centro es el programa de eliminación de los HFC. El uso de estas sustancias se ha incrementado a razón del 14.5 por ciento medio anual de 2007 a 2017, según el documento “Hoja de Ruta para implementar la Enmienda de Kigali en México”, elaborado por la propia dependencia.

Entendido en este tema, Agustín Sánchez comparte un enfoque visto desde las negociaciones entre naciones y acuerdos con la industria nacional. Como parte esencial de los trabajos para alcanzar esta meta, profundiza en el cómo y pronostica un cumplimiento a pie juntillas.

Hacia dónde se dirige el sector y cómo se debe integrar toda la cadena productiva para la consecución de los acuerdos, son preguntas a las que responde el especialista en esta entrevista.

Mundo HVAC&R (MH): ¿Cuál es la situación de México ante la Enmienda de Kigali?
Agustín Sánchez (AS): México, como promotor de la Enmienda al Protocolo Montreal, en la cual se adoptaron los HFC para su control en la reunión de Kigali, impulsó que se lograra tener una reducción de estas sustancias para mitigar su impacto en el clima, luego de la eliminación de los gases fluorados, como el CFC y el HCFC. La labor que estamos iniciando es impulsar en los diferentes sectores la adopción de alternativas más amigables con el medioambiente, pero no sólo eso: también alternativas que cumplan con una mayor eficiencia energética y que sean sistemas seguros de utilizarse y con una capacitación a técnicos, de tal forma que puedan darle el mantenimiento correcto y que estén al nivel que se requiere el día de hoy en la industria en México.

MH: ¿En qué radica la importancia de la Hoja de Ruta que publicó la Semarnat para protocolizar la Enmienda?
AS: Esta hoja es un inicio para discutir con los diferentes sectores involucrados, industria, servicios, la academia incluso, y también otros sectores gubernamentales, para conocer cuál sería la mejor forma de impulsar la implementación de esta Enmienda en sí, como qué gases vamos a incluir, qué gases vamos a reducir, en qué sectores, cuál es la nueva tecnología que viene en los diferentes sectores, de refrigeración, aire acondicionado, etcétera; ver de qué forma podemos iniciar esta implementación. La Hoja de Ruta nos va a permitir la discusión amplia y de qué forma regular el uso de estos gases, la nueva normatividad tanto en eficiencia energética como en seguridad por los nuevos refrigerantes inflamables que están entrando en el mercado, incluso la certificación de técnicos va a ser un punto muy importante para asegurar su implementación. La Hoja de Ruta es hacia dónde nos vamos a dirigir para implementar la Enmienda de Kigali, y para formular una estrategia que sea afín a todos.

MH: ¿Cuál es el objetivo de esta Enmienda?
AS: Es la reducción del consumo de los HFC, y en ese camino vamos a impulsar el uso de gases como el amoniaco o el CO2, y también refrigerantes sintéticos, como las HFO y otras mezclas. Estos gases tienen un impacto en el mercado, por el costo que puedan llegar a tener, o los costos mismos que para los técnicos y usuarios finales no sean accesibles. Tenemos que llegar a una mezcla muy precisa para que sea benéfico tanto para la industria, los servicios, el usuario final y que todo vaya alineado hacia el cumplimiento de los objetivos de la Enmienda de Kigali.

MH: ¿Cuáles son los pasos a seguir que plantea la Hoja de Ruta?
AS: Está fundamentada en cuatro pilares: los mecanismos de implementación estratégica, las regulaciones que se van a requerir, el monitoreo y el reporte de los datos, asegurando que se pueda dar un cumplimiento y un correcto diagnóstico que nos permita tener una planeación estratégica, que conjunte todos estos pilares, acote el consumo de estas sustancias, los cambios tecnológicos y nos dé a la industria, a los servicios y a nosotros, un camino seguro por dónde transitar para cumplir con los objetivos de la Enmienda.

MH: Respecto del diagnóstico nacional sobre uso, consumo y distribución sectorial de los HFC, ¿cuáles fueron los aspectos que se consideraron?
AS: El diagnóstico nos llevó a preguntarle a la industria. Vimos cuáles eran los datos de importación, exportación y llegamos a varias conclusiones. Una: que el uso de HFC ha tenido un aumento significativo, y esto tiene un fuerte impacto en el clima global. No son muchos los principales gases a controlar porque están asociados con sectores muy específicos, como el de aire acondicionado, refrigeración doméstica y comercial, etcétera. Los HFC son cinco o seis, principalmente, y tenemos que ver la forma de ir controlándolos para reducirlos. Este diagnóstico nos permitió, conociendo qué gases y en qué sectores, saber cuáles son las principales medidas que se pueden ir implementando en el corto y mediano plazo. También saber dónde hay tecnologías nuevas y dónde se están desarrollando para adoptarlas a futuro.

MH: ¿Qué punto del marco jurídico nacional para el control del consumo de sustancias reguladas por el Protocolo de Montreal y sus Enmiendas se tomaron en cuenta para establecer la Hoja de Ruta?
AS: Principalmente, el sistema que tenemos ya establecido para el licenciamiento de la importación de estas sustancias. Afortunadamente, México ya lo tiene y estamos coordinados tanto la Semarnat como la Secretaría de Salud a través de la Cofepris y aduanas. Estamos muy bien coordinados y podemos mantener el sistema de licenciamiento. Tenemos que impulsar un sistema de cuotas, y eso estamos discutiéndolo para ver la mejor forma de impulsarlo. Por otra parte, también nos basamos en la normatividad actual que hay para cuestiones de eficiencia energética, lo que nos puede ayudar a impulsar nuevas tecnologías. Y también estamos haciendo un análisis de las normas de seguridad y del uso de ciertos refrigerantes hidrocarburos para que se apliquen correctamente y, de este modo, tener una certeza en el uso de estos gases.

MH: ¿Cuál debe ser el camino legal y vinculante en México para el cumplimiento de la Enmienda de Kigali?
AS: Afortunadamente, la legislación en México está muy adecuada para el control de los HFC; sin embargo, hay un punto central que sí hay que actualizar. Es necesario incluir todas las sustancias controladas por el Protocolo de Montreal en el reglamento interior de la Semarnat para establecer un sistema de cuotas de HFC. Aunque tenemos tiempo, es importante iniciar los trabajos de manera inmediata. México, al ser un país que ya ratificó la Enmienda, la cual entró en vigor el pasado 1 de enero, debemos cumplir con lo que está establecido en ella; por ello, la necesidad de establecer un sistema de cuotas de importación que regule la cantidad de sustancia que entran al país.

MH: Específicamente, ¿qué instrumentos de la política pública que promueven la eficiencia energética en la industria HVAC se van a utilizar para el cumplimiento de los objetivos?
AS: Lo que tenemos que impulsar es la actualización de las normas de eficiencia energética que han sido nuestro aliado principal para eliminar otras sustancias como los HFC y los HCFC. Al tener una mayor eficiencia energética, vamos a poder asegurar la entrada de nuevas tecnologías que se están desarrollando en la actualidad, que contienen nuevos gases que cumplen con la Enmienda de Kigali. Estamos teniendo dos resultados muy significativos: uno, cumplir con esta Enmienda, eliminando los HFC, y dos, lograr una mayor eficiencia energética. Con eso vamos a superar las estimaciones, en términos climáticos, de evitar los 0.5 grados de aumento en la temperatura global del planeta.

MH: ¿Cómo garantizar la existencia de tecnología que cumpla con los objetivos y cuide el medioambiente?
AS: No es una tarea exclusiva de la Semarnat. En términos de los gases refrigerantes, el cumplir con los objetivos de Kigali es una tarea muy centrada en la Secretaría de Medio Ambiente, pero tenemos que caminar de la mano con el sector salud, con aduanas, el sector de energía, con la Conuee, en particular, así como medidas que nos permitan asegurar que estas nuevas tecnologías puedan entrar. La Semarnat sola no podría implementar la Enmienda de Kigali. Es una acción conjunta y coordinada.

MH: ¿Podría ahondar en la planeación de las acciones a corto, mediano y largo plazo que se plantean en la Hoja de Ruta para el cumplimiento de los objetivos?
AS: A corto plazo, tenemos ya algunas posibilidades de cambio en la tecnología, el aire acondicionado automotriz, en el sector de refrigeración doméstica y comercial, pero en la parte ligera, como pequeños refrigeradores que tienen un impacto significativo. Ya para mediano plazo, está la industria de espumas de poliuretano, por ejemplo, el aislamiento térmico; también tenemos otros ramos posibles como el de aerosoles. Posteriormente, en otros sectores de refrigeración comercial, donde el día de hoy ya se están probando alternativas, pero no están suficientemente difundidas y probadas, pero vamos a lograrlo en el ramo comercial de mayor capacidad. Refrigeración industrial y transporte refrigerado ya son más a futuro, al igual que solventes y extintores.

MH: ¿Cuál es la estrategia de diálogo entre Gobierno, industria y academia para definir las acciones de reducción en el consumo de estas sustancias?
AS: Hay un diálogo muy abierto con toda la industria: con los técnicos en refrigeración y la academia, que son responsables en buena medida de la capacitación a estos técnicos, y con los diferentes sectores gubernamentales. Además de la presentación de la Hoja de Ruta y la Enmienda Kigali, que fue un evento importante donde todos entramos en el mismo barco, vamos a desarrollar diferentes talleres donde intercambiemos puntos de vista para ir acotando los requerimientos que tiene la industria, los que tienen los servicios, en lo que nos puede apoyar la academia y los requerimientos de los demás sectores gubernamentales para que acordemos una estrategia bien definida, acorde con los objetivos de la Enmienda de Kigali.

MH: ¿Cómo se integrará la sociedad para contribuir a esta Enmienda?
AS: Mientras se tenga forma de elegir un producto que tenga un HFC, que sea poco eficiente, etcétera, y uno que tenga mayor eficiencia, un gas diferente, que cumpla con los requerimientos que estamos impulsando, habrá que hacer un sistema de etiquetado, de difusión. A final de cuentas, resultará con un menor costo porque, al consumir menos energía, los costos a largo plazo en el uso de un equipo más eficiente van a redundar en el bolsillo y bienestar de las personas. Ese es nuestro objetivo: que el bienestar no sea exclusivamente hacia el medioambiente, sino uno generalizado, manteniendo planta productiva, desarrollando los sistemas de servicios a los técnicos de refrigeración, apoyándonos en la academia, que además sean los mejores equipos para el usuario final, y que les dé mayores beneficios al utilizar menos energía. Eso redunda en un beneficio para todos.

MH: ¿Aprovecharán las herramientas digitales y análogas para generar campañas de concientización?
AS: Por supuesto. Hoy en día, es inevitable usar las redes sociales. Estamos impulsando la página de la Enmienda de Kigali y casos de éxito que tenemos en México. En particular, estamos iniciando con la capacitación a técnicos que hemos desarrollado, y así estaremos anunciando a la sociedad. Semarnat también impulsará aún más esta información masiva para que la gente esté enterada de que se están llevando a cabo dichas medidas y que todos estamos participando. No es una acción que esté realizando el gobierno; éste sólo está arropando y guiando el camino hacia Kigali. Todos estamos haciendo esta Enmienda.

MH: ¿Cuáles deberían de ser las acciones de la industria HVACR para abandonar el uso de estas sustancias?
AS: Adoptar las nuevas tecnologías que la industria ya está impulsando con otros refrigerantes alternativos, más eficientes y con menor impacto en el medioambiente.

MH: ¿Cómo pueden apoyar los distribuidores y los técnicos en el cumplimiento de la Enmienda de Kigali?
AS: Los técnicos tendrán que capacitarse en un alto nivel. Actualmente, y en el futuro, se requieren técnicos capacitados para atender al nivel que se precisa a los nuevos equipos. Por supuesto, esto será impulsado a través de los centros de capacitación que están instalados y la industria misma está capacitando a sus propios técnicos para asegurar el cumplimiento. Sobre los distribuidores, son muy importantes. Por supuesto, su negocio es vender la mayor cantidad de refrigerantes, pero tienen que abrir totalmente su abanico para tener la capacidad de vender las sustancias que el mercado estará requiriendo. El mercado ya no está aceptando HFC, está eliminándolos, y tendrá que mirar hacia los nuevos gases. Deberán tener las medidas en sus centros de distribución para que esté seguro, para que sea adecuada la distribución misma, y que los técnicos puedan tener acceso a estos nuevos gases. Si no, se generaría un colapso muy grave porque está la tecnología, está el técnico, pero no la distribución correcta de los nuevos refrigerantes. Yo creo que hacia allá van a ir [los distribuidores], pues son un sector muy importante que estoy seguro ya está actuando y está tomando las medidas para alimentar el nuevo mercado que viene en materia de refrigeración.

MH: En términos porcentuales, ¿qué avance ha tenido México en el cumplimiento de los objetivos de la Enmienda de Kigali, aproximadamente?
AS: Estamos iniciando la implementación. Todavía no hemos fijado la línea base porque la Enmienda misma nos pide que se haga hasta 2022. Pero puedo dar un dato interesante: en materia del Protocolo de Montreal, al día de hoy, se ha eliminado cerca de un 72 por ciento el consumo de HCFC, cuando deberíamos lograr el 67.5 por ciento para 2022. Estamos muy avanzados en la eliminación de estos gases y, muy probablemente, la Enmienda de Kigali va a tener mucho éxito en México y vamos a adelantarnos en su cumplimiento porque los diferentes sectores ya lo están pidiendo. La refrigeración doméstica, parte del sector comercial, y los aires acondicionados automotrices ya están sustituyendo gases. A futuro, vamos a dar los primeros pasos y los intermedios para la implementación de la Enmienda de Kigali. Ya a largo plazo tendremos que hacer esfuerzos muy grandes para llegar bien al cumplimiento, pero estoy seguro que esto lo vamos a lograr en un tiempo récord y de manera sustentable.

MH: En el supuesto de que se llegue a la fecha límite, ¿qué pasaría con los refrigerantes sobrantes?
AS: Esta parte se tendrá que controlar a través del sistema de cuotas y licencias para que no entre una mercancía que no es válida de seguir utilizándose. Por otra parte, para el gas ya instalado en equipos y el que esté en los bancos de HCFC, se impulsará un sistema de reciclado, si es que es posible, y si no, de recuperación, para la destrucción de éstos.

MH: ¿Cuáles han sido los principales desafíos para llegar a estos resultados?
AS: En la Enmienda de Kigali, el principal desafío que hubo fue la negociación tan larga y difícil durante más de ocho años. México la impulsó hace 11 años, y lo logramos hace tres. Además, conseguimos que en un plazo razonable se ratificara esta Enmienda, que es tan noble que la industria, los servicios y todos los actores involucrados participaron desde el principio de forma tan activa, que hoy están ávidos de impulsar las nuevas tecnologías, sobre todo donde ya hay alternativas. Están desarrollando las nuevas propuestas, donde no hay todavía al ciento por ciento una alternativa segura, o muy clara, pero que sabemos que, con ese impulso que hay en el país, vamos a lograr, en pocos años, que se instalen nuevas tecnologías en aquellos sectores donde ha sido difícil. Vamos por buen camino. Es una enmienda muy mexicana, desde su concepción hasta su implementación porque toda la industria y todos los sectores en México siempre estuvimos alineados hacia conseguir este objetivo. Lo estamos haciendo con los proyectos piloto, en los que ya estamos eliminando estos gases en refrigeración doméstica y comercial, así como en otros sectores que, por cuenta propia, ya están sustituyendo estas sustancias.

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