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Dos empresas innovando por sus clientes

 

Opteon™ XP40 y CO2, una combinación excepcional

 

Imponente, versátil e innovador, así es el flamante sistema de refrigeración creado especialmente por Bohn® para Industrializadora de Porcinos Delta, un rastro Tipo Inspección Federal de La Piedad, en Michoacán. Recién puesto en operación, utiliza Opteon™ XP40, una solución de Chemours™ para eficientar el CO2

Ricardo Donato

Diseñado específicamente por Bohn® para mejorar la productividad y disminuir el consumo energético en aplicaciones industriales y comerciales de baja y media temperatura, esta nueva solución a base de Opteon™ XP40 de Chemours™  y R-744 (CO2) ya alza la mano para revolucionar al sector porcino en México.

“Estábamos en busca de una alternativa para bajar las temperaturas rápidamente y que le diera más tiempo de vida, calidad y sanidad a los productos [cerdos, en este caso]”, afirma Pedro Bribiesca, socio de Industrializadora de Porcinos Delta SA de CV.

Desde su fundación en 1982, este rastro ha buscado mantenerse a la vanguardia en lo que a buenas prácticas y sostenibilidad se refiere. “En un inicio trabajamos con varios tipos de refrigerantes, R-12, R-22, pero los eliminamos por cuestiones ambientales. Estamos comprometidos con el medioambiente y la mejora continua. Por eso elegimos Opteon™ XP40, que es un HFO (Hidro- Fluoro- Olefina), que no contiene cloro y además tiene un potencial de calentamiento global muy bajo”, indica Bribiesca.

Más tarde, cuenta el ingeniero, utilizaron amoniaco, aunque luego lo descartaron debido a que este refrigerante “requiere de sistemas a base de agua para condensarse”, lo que hubiera implicado un mayor gasto del recurso hídrico. La elección fue entonces el Opteon™ XP40 de Chemours™, utilizado para condensar el CO2 y para media temperatura.

La propuesta vino del equipo de ingenieros de Bohn®, la compañía encargada de diseñar este sistema de refrigeración, la cual mantiene una alianza con Chemours™, con el fin de impulsar el uso de refrigerantes amigables con el medio ambiente que maximicen la eficiencia energética y el ahorro económico.

Una solución a la medida
Eloy Espinosa, director de Ingeniería de Bohn®, asegura que, en términos de eficiencia, este sistema ofrece “múltiples ventajas energéticas con respecto a un sistema tradicional, aunque las condiciones de ecología y cuidado del medioambiente son las más importantes”.

El GWP (Potencial de Calentamiento Global) del CO2 es de 1, mientras que el GWP del Opteon™ XP40 es muy bajo en comparación con otros refrigerantes utilizados en los sistemas industriales.

Ambas sustancias, subraya Espinosa, “son tan versátiles y su rango de aplicaciones tan amplio que pueden utilizarse desde pequeñas capacidades, como una bodega o tienda de supermercado, hasta grandes instalaciones industriales”.

En cuanto a los evaporadores de los túneles de enfriamiento rápido diseñados por Bohn®, éstos cuentan con motores electrónicos para variar velocidades y, más importante, poseen dos válvulas y dos serpentines separados, un par de ellos para Opteon™ XP40 y otro para el CO2. Esta característica única ofrece una mayor flexibilidad a la instalación.

“Esta solución a la medida es un túnel de enfriamiento rápido en dos etapas con temperaturas -28°C y -18°C, para una capacidad de 250 cerdos por hora, la cual contempla la construcción de los túneles, la mecanización de los mismos y la instalación de este innovador sistema de refrigeración que, adicionalmente a su función principal, ofrece la flexibilidad de usar los túneles en temperaturas de conservación”, explica Alfonso Lozada, ingeniero de Industrias Metálicas Lozgar, la compañía contratista encargada del desarrollo, construcción e  integración del proyecto completo y especialista en soluciones integrales para la industria cárnica.

El sistema con Opteon™ XP40 de expansión directa (DX) centralizada es utilizado para cargas de MT (media temperatura) y el sistema con R-744 (CO2) LT (baja temperatura) tiene un circuito separado que descarga su calor en la etapa de succión del sistema de media temperatura. Con este arreglo, el circuito de CO2 tiene una baja temperatura de condensación, por lo que puede ser aplicado en modo subcrítico sin presiones excesivas.

“Los retos no son fundamentalmente distintos a los encontrados con los sistemas convencionales. La presión de descarga (alrededor de 500 psig) sigue estando dentro de los límites de diseño normales para las tuberías de refrigeración y sus componentes (típicamente 580 psig). Actualmente, existe una gran diversidad de refrigerantes y los retos más importantes que tenemos como ingenieros es seleccionar el más adecuado para una aplicación específica, para esta aplicación la combinación Opteon™XP40/CO2 fue la mejor “, sostiene por su parte Miguel Ángel Escamilla, Líder de Opteon™ Refrigerantes para Latinoamérica.

Un proceso más eficiente
La combinación de ambos gases ofrece varios beneficios para disparar la productividad del rastro, como mermas más bajas, una mejor calidad de la carne y la reducción en los tiempos de enfriamiento de 24 a 9 horas, es decir, una disminución de casi dos tercios.

Al momento de su sacrificio, los cerdos tienen una temperatura de 39-40 °C. Para evitar su descomposición, ingresan a los túneles de enfriamiento rápido. En estos corredores, el objetivo es lograr un “choque térmico” para que el producto salga a 18 grados centígrados sobre cero, es decir, “le bajamos 22 grados en un tiempo récord de tres horas”, asegura el ingeniero Bribiesca.

Cuando los túneles de enfriamiento funcionan a –28 y –18 ºC disponen de un sistema que mantiene en constante rotación el producto mediante una cadena de circulación. Pero si ésta se detiene, “pueden operar únicamente como cámaras de refrigeración y trabajar a 0 ºC nada más con Opteon™ XP40”, comenta Bribiesca.

“¿Cuál es la ventaja? Que podemos jugar y modular las temperaturas dependiendo del producto. El sistema te da esa versatilidad. También hay otros factores que afectan el resultado final como la genética y el peso del cerdo, la cantidad de grasa, etcétera”, explica el ingeniero Lozada.

Antaño, con otros refrigerantes, el proceso de enfriamiento superaba las 24 horas. Hoy, gracias a esta solución mixta, dura entre 8 y 9 horas. Esta reducción en los tiempos redundará en una mayor productividad, pues el rastro pasará de los mil a los 3 mil cerdos diarios, informan los socios.

Y no sólo eso, sino que habrá un mayor ahorro energético-económico. “En electricidad y poder de refrigeración, vamos a ahorrar alrededor de 20 a 30 por ciento, sobre todo porque podremos parar los compresores grandes. La eficiencia de este sistema es mucho mayor a la de otros”, recalca Bribiesca.

Concebido a partir de los criterios de sostenibilidad, rentabilidad y eficiencia energética, este sistema de refrigeración es una muestra más del compromiso de Bohn® y Chemours™ con el medioambiente. “Queremos impulsar sistemas mixtos que utilicen productos con bajo potencial de calentamiento global. Estamos preparados para ofrecer esta clase de soluciones y llevar a la industria a niveles de calidad como los de cualquier otra parte del mundo”, concluye el ingeniero Eloy Espinosa.

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