Un gran aliado

La termografía es una técnica que permite llevar a cabo mediciones de temperatura, con gran exactitud, sin recurrir al contacto físico con una superficie, la cual se basa en el fenómeno electromagnético de la transferencia de calor por radiación térmica.

Este método capta la radiación infrarroja del espectro electromagnético, es decir, las radiaciones de menor frecuencia, utilizando cámaras termográficas o de termovisión, que, según su distancia con la superficie que se está midiendo y los resultados que arrojen, indicará si se deberán hacer ­correcciones, contemplando tanto las características de emisividad, como las condiciones ambientales de temperatura y humedad en el aire. A la imagen que se proyecta en pantalla se le llama radiométrica.

Dicha técnica la conocí a inicios de la década de los años 80, cuando era gerente de Ingeniería en una gran empresa de artes gráficas; ahí la utilizábamos para analizar las redes eléctricas, desde la conexión a la línea de alta tensión, el equipo de medición, la subestación con transformadores de voltaje, tableros de distribución y redes, hasta llegar a las conexiones de las máquinas y los motores eléctricos.

Gracias a este método, las fallas en los circuitos eléctricos se redujeron prácticamente a cero, lo cual mejoró la productividad de las plantas. En aquella época las cámaras presentaban la imagen en tonalidades de grises con el objetivo de diferenciar las temperaturas; eran voluminosas, de altísimo costo y provenían, principalmente, de Europa, por lo que se enviaban algunos de los componentes al viejo continente para calibrarlos.

Actualmente, las cámaras son a color, más maniobrables, tienen un precio razonable y existe gran cantidad de ofertas en el mercado, que incluyen varios precios, diversas precisiones y calidad.

En el tema de la ingeniería ­térmica, específicamente, y concretamente en proyectos de climatización, las utilizo desde hace más de 25 años, en evaluación de aislamientos térmicos, ganancia de calor a través de paredes y techos, ganancia de calor desde los gabinetes de ­módulos de control de motores, centros de datos, hornos, tanques y cabinas, en caso de no tener los datos del fabricante de su disipación de calor, ya que, conociendo las temperaturas superficiales y calculando el coeficiente combinado de convección y radiación en un área determinada, es posible calcular la ­ganancia de calor en un recinto que debe climatizarse. El procedimiento anterior lo he llevado a la práctica en plantas que ya están instaladas y en ­funcionamiento, las cuales requieren mejorar su sistema de climatización.

Cuando hay procesos de enfriamiento de producto que se desplaza en bandas transportadoras y entra a diferentes túneles de enfriamiento, con ­enfriamiento evaporativo o por convección, con o sin ventilación forzada, por ejemplo, es muy importante hacer un termovideo y observar cómo disminuye la ­temperatura en las diferentes fases del proceso. Esto también es válido si se trata de un proceso de calentamiento continuo.

En caso de requerir una distribución de aire uniforme en un recinto, la termografía es de gran ayuda si se toman imágenes en los difusores y en las distintas partes del recinto y a continuación se realizan ajustes en las temperaturas de suministro y en los sistemas de distribución, incluyendo los difusores, a fin de cumplir con alguna especificación exigente, que sería muy complicada de evaluar sin la ayuda de la termografía.

Cuando se cuenta con equipos de grandes dimensiones para calentamiento o secado, de empaques de pulpa moldeada, de fritura o de cámaras de pintura, por ­citar algunos ejemplos, una termografía del equipo es bastante ­conveniente, gracias a que muestra claramente cómo se encuentran el aislamiento y, sobre todo, los puentes térmicos ­ubicados entre el interior y el exterior. Tal procedimiento también es válido en las unidades manejadoras de aire en los procesos de climatización para garantizar un buen aislamiento y que no existan dichos puentes térmicos, los cuales producen condensación en sus superficies.

A manera de conclusión, se puede afirmar que la termografía es una tecnología de gran apoyo y utilidad en los proyectos de climatización y refrigeración.

——————————————————————————————————————————————————-

Camilo Botero

Expresidente de ACAIRE en dos periodos, miembro de ASHRAE y de la ACIEM, además es secretario de la FAIAR. Fue nominado en Who is Who in Science & Engineering (2007, USA) y en IBC Foremost Engineers of the World (2008, Cambridge Inglaterra). Es presidente de Camilo Botero Ingenieros Consultores Ltda. y se ha desempeñado como docente en universidades colombianas.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba