Opinión

Incentivos fiscales y el cambio climático

A mi parecer, los incentivos fiscales para proyectos de mejoramiento en la eficiencia energética y mitigación del cambio climático en instalaciones de climatización y refrigeración deberían ser de carácter público por la imperiosa necesidad de abordar estos dos aspectos.

En una gran cantidad de edificaciones que tienen instalaciones de climatización, hay un potencial inmenso para aumentar la eficiencia energética de los sistemas y que a su vez se convierte en un beneficio para la mitigación del cambio climático. Hablaré, entonces, de la situación que impera en América Latina para tener una idea de lo que se está haciendo en este sentido.

En Colombia se ha trabajado en diversos temas, tales como bonos verdes, exención del IVA en equipos que tienen que ver con mejoramiento de la eficiencia y el cuidado del medioambiente, o la deducción de la inversión para disminuir el impuesto sobre la renta.

Las líneas de acción que deben tomar la industria, el gobierno, las instituciones académicas, los organismos independientes y la sociedad en general para contrarrestar el impacto ambiental son impostergables, por lo que la promoción de este tipo de iniciativas apunta un gran logro.

En México existen incentivos fiscales aplicables a la construcción sustentable. También existen iniciativas, como la que lleva a cabo Cuba, sede de un programa para la conversión de refrigeradores para funcionar con refrigerantes a base de hidrocarburos, las cuales han tenido buenos resultados en la disminución del consumo de energía eléctrica.

Temas como cogeneración y trigeneración para incrementar la eficiencia de los ciclos de potencia con combustibles fósiles con turbinas de vapor, turbinas de gas o motores de combustión interna son muy convenientes en ciertas aplicaciones; por ejemplo, en Colombia, los ingenios azucareros hicieron proyectos por más de 300 MW usando el bagazo de la caña como combustible y fueron apoyados en beneficios con bonos verdes.

Las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) se miden en toneladas de CO2 equivalente y se traducen en certificados de emisiones reducidas o bonos verdes (CER). Un CER equivale a una tonelada de CO2 que se deja de emitir a la atmósfera y puede ser vendido en el mercado de carbono a países industrializados, esto de acuerdo con la nomenclatura del Protocolo de Kioto. Los tipos de proyecto que pueden aplicar a una certificación son, por ejemplo, generación de energía renovable, mejoramiento de eficiencia energética de procesos, forestación, limpieza de lagos, etcétera.

Por supuesto que existen leyes, decretos y programas, algunos financiados por la Comunidad Europea, para incentivar el incremento de la eficiencia energética y la mitigación del cambio climático, pero la verdad, al menos así lo veo, no son expeditos, pues tienen un proceso burocrático muy amplio. Éstos deberían ser promovidos, como dije, desde una política pública, ya que representan un beneficio para todos.

Otros proyectos de actualización de instalaciones, como mejorar el aislamiento de la edificación, atenuar la radiación solar, cambio de tuberías de agua fría incrustadas y mal aisladas, balanceos de los sistemas con válvulas, utilización de recuperadores de calor, uso de energías alternativas, sistemas centralizados de control, entre otros, son de gran impacto en el mejoramiento del uso racional de la energía y responsabilidad con el medioambiente.

Por lo tanto, fomentar desde nuestras posiciones de influencia los proyectos mencionados y muchos otros que no se mencionan, pero que son factibles, para que sean financiados con créditos blandos por entidades públicas, e incluso a fondo perdido y con incentivos fiscales, sin duda, beneficiará a todos, sobre todo a las generaciones futuras.
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Camilo Botero
Expresidente de ACAIRE en dos periodos, miembro de ASHRAE y de la ACIEM, además es secretario de la FAIAR. Fue nominado en Who is Who in Science & Engineering (2007, USA) y en IBC Foremost Engineers of the World (2008, Cambridge Inglaterra). Es presidente de Camilo Botero Ingenieros Consultores Ltda. y se ha desempeñado como docente en universidades colombianas.

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