Ser verde

Centro de Investigación Interactiva sobre Sostenibilidad una apuesta regenerativa

Ante el aumento en la frecuencia de fenómenos climáticos extremos y la incapacidad del planeta para ofrecer lo necesario para los esquemas productivos mundiales, el CIRS ofrece una propuesta para ayudar al ambiente a regenerar sus recursos, al tiempo que desarrolla esquemas con huella de carbono cero.

Rendimiento. El diseño del inmueble contempla aspectos en materia ambiental en relación con el bienestar humano, otorgando beneficios al entorno.

Alberto Cayuela.

El Centro para la Investigación Interactiva sobre Sostenibilidad (CIRS, por sus siglas en inglés), que se ubica en el campus de la Universidad de la Columbia Británica (UBC) en Vancouver, Canadá, fue creado en respuesta a los retos que la problemática ambiental ha planteado y sirve para proponer soluciones innovadoras en temas de desarrollo urbano.

En contraste con las prácticas actuales de diseño ambiental, el centro se diseñó para alcanzar un rendimiento neto positivo en materia ambiental y en relación con el bienestar humano, aportando beneficios que fluyen del CIRS hacia su entorno.

Dicho centro de investigación de vanguardia se concibió como un laboratorio para probar, demostrar y replicar productos, tecnologías, sistemas y procesos novedosos durante su vida útil.

A nivel mundial, la institución tiene uno de los planes más agresivos de acción en cambio climático, y en 2010 se comprometió a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en 33 por ciento para el año 2015; 66 por ciento para el año 2020, y 100 por ciento para el año 2050.

En colaboración con la industria, el Gobierno y algunas organizaciones de la sociedad civil, aspira a transformar su campus en un banco de pruebas para demostrar innovaciones en sostenibilidad a gran escala que resulten útiles más allá del campus universitario.

Sostenibilidad Regenerativa
El ecologismo contemporáneo resulta insuficiente para enfrentar los retos de sostenibilidad global actuales. La práctica de perseguir metas de reducción de impacto ambiental, cuyo enfoque principal es evitar que se alcancen los límites teóricos de capacidad de los sistemas naturales que sustentan al planeta, ha demostrado ser ineficaz, ya que no es motivacional y no va más allá del punto lógico final, que es cero impacto. La tarea, entonces, es restaurar y regenerar la biósfera, capturar miles de millones de toneladas de bióxido de carbono (CO2) y buscar un uso significativamente eficiente de los recursos naturales, especialmente aquellos no renovables en todas las ramas de actividad económica.

Para enfrentar esta crisis, se tiene que considerar la construcción y el desarrollo urbano, aspectos de la actividad económica moderna, posibles actos de restauración y regeneración del medioambiente. Esta práctica puede motivar a la sociedad a intentar enfoques de desarrollo que no solamente resuelvan las necesidades tácitas de proveer vivienda, sino que puedan resultar en beneficios netos para la comunidad que los habita y utiliza, y también para el medioambiente. El nuevo paradigma busca cambiar el enfoque de reducción de impactos hacia un enfoque basado en la obtención de impactos positivos.

PrintEl agua que consume el edificio es agua de lluvia recolectada y los residuos son reciclados

La UBC construyó el CIRS para intentar comprender mejor este desafío, ya que fue el primer proyecto en esta entidad educativa que implementa las dos dimensiones de sostenibilidad regenerativa: la restauración y regeneración del medioambiente y el incremento del bienestar de la comunidad. La experiencia del CIRS identifica ciertos aspectos:

  • Es técnica, económica e institucionalmente factible construir edificios capaces de capturar y compartir con su entorno y comunidad más energía que la que obtienen de redes de distribución (electricidad, gas natural, etcétera)
  • Es posible construir edificios autosuficientes en agua (en zonas con cantidades adecuadas de precipitación pluvial), por medio de la captura de agua de lluvia, el tratamiento y reciclaje de aguas residuales y la recarga de mantos acuíferos con el escurrimiento de agua que no puede ser utilizado como una fuente de agua potable
  • Se pueden construir edificios capaces de capturar y almacenar más CO2 en sus materiales y componentes estructurales que la cantidad emitida durante su construcción
  • En el contexto social es posible mejorar las condiciones que afectan la salud, felicidad y productividad de los habitantes de todo tipo de edificaciones –en América del Norte la gente pasa aproximadamente 90 por ciento de su tiempo dentro de edificaciones–.

Esto puede lograrse creando un ambiente interior de alta calidad, caracterizado por el acceso a ventilación e iluminación naturales; la participación activa de los habitantes en las decisiones que afectan a su confort y bienestar, así como su participación en las operaciones y optimización continua de los edificios en los que residen, creando así una relación simbiótica mutuamente beneficiosa entre personas y edificios.

El CIRS identifica que se pueden construir edificios capaces de capturar y almacenar más CO2 en sus materiales y componentes estructurales que la cantidad emitida durante su construcción

Un análisis del caso de estudio del CIRS indica que este tipo de desempeño y rendimiento se encuentra avalado por cinco catalizadores; cuatro relacionados con el medioambiente y uno relacionado con el bienestar humano:

Integración. La lección aprendida en el CIRS es evitar la suboptimización a nivel de componente y en su lugar optimizar todo el sistema. Este enfoque cambió el alcance y la perspectiva de los esfuerzos del equipo de planificación y diseño, pues los forzó a buscar oportunidades de interacción entre los sistemas del CIRS y su entorno, propiciando la aportación de beneficios netos a la comunidad que lo abarca.

Ecología industrial. Se trata de la adopción de los principios de este tipo de ecología en la planificación y el diseño de edificios sostenibles, a través de la noción de que los subproductos de algunos procesos pueden convertirse en materia prima para otros.

El CIRS capta calor residual del edificio EOS y lo usa para satisfacer sus necesidades de calefacción, retorna energía térmica residual a EOS, con lo que sustituye el uso de gas natural por energía renovable. Tal proceso se traduce en reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero para el campus de la UBC. Si la cantidad de calor que capta el CIRS y es transferido a EOS es mayor que la cantidad de electricidad utilizada por el CIRS (utiliza sólo hidroelectricidad con muy baja concentración de emisiones de CO2), entonces el rendimiento energético del CIRS resulta en beneficios netos para la UBC

Mecanismos de captación y almacenamiento de carbono. Se refiere a la necesidad de convertir edificios y comunidades en dichos mecanismos. La cantidad de carbono almacenado en la estructura y materiales de madera del CIRS es mayor que la cantidad de carbono (medido como CO2) que fue emitido durante la extracción, fabricación, el transporte y la instalación de todos los otros materiales utilizados para su construcción, como cemento, vidrio, aluminio, entre otros; se crea así un acto neto de captación y almacenamiento de carbono que durará, mínimo, lo mismo que el edificio. En muchos casos, el carbono acumulado en componentes estructurales y materiales puede mantenerse en ellos de forma indefinida sin ser liberado de nueva cuenta a la atmósfera, al ser estos reutilizados o reciclados al final de la vida económica del CIRS

PrintEl Centro capta calor residual para satisfacer sus necesidades de calefacción

Utilización racional de recursos (naturales e industriales, especialmente los no renovables). Mientras que este principio se aplicó de forma general durante la planificación y diseño del CIRS, la manera en que el proyecto enfrenta el reto del abastecimiento y reutilización de agua ilustra mejor que cualquier otro este punto.

En América del Norte se utiliza agua potable para consumo humano, irrigación de jardines, actividades agrícolas y agropecuarias, procesos industriales, etcétera; pero, en realidad, sólo un pequeño porcentaje del agua utilizada en edificios y ciudades requiere purificación. En el caso de los edificios comerciales, sólo el 10 por ciento del agua utilizada requiere potabilización; el resto podría ser suministrado con aguas residuales tratadas y recicladas, por lo que los beneficios de este uso más racional de recursos incluyen la disminución del abatimiento de fuentes de abastecimiento de agua potable, la disminución del uso de energía y emisiones de CO2 asociadas con el tratamiento y distribución de agua potable, así como el aplazamiento indefinido de obras de expansión de infraestructura urbana necesarias para el acopio, tratamiento y distribución de agua

Ocupantes de todo tipo de edificaciones en habitantes. Generalmente, los ocupantes son considerados receptores pasivos de infraestructura y sistemas, y normalmente no tienen control sobre las condiciones que afectan su confort y bienestar. Esto, debido a que no se involucran en la operación y optimización continua de los edificios que ocupan

PrintEl carbono acumulado puede mantenerse en componentes estructurales y materiales sin liberarse a la atmósfera

Los ocupantes no desean fomentar la creación de una comunidad en el edificio que utilizan, ni propiciar un ambiente que fomente convivencia y participación social. Los habitantes se consideran parte del ecosistema del edificio, están facultados para participar en las operaciones del edificio y están motivados para contribuir a su optimización.

El Centro se ha convertido en el buque insignia de sostenibilidad en la UBC donde se llevan a cabo importantes operaciones de docenas de planificadores e investigadores en sostenibilidad. Tiene una superficie construida de 5 mil 800 m2 y se edificó con un presupuesto de 36 millones de dólares canadienses.

Abrió sus puertas en noviembre de 2011 y obtuvo la certificación LEED Platino del Canada Green Building Council (CaGBC) en 2013. Actualmente se busca su reconocimiento por parte del Living Building Challenge, otorgado por el International Living Future Institute (ILFI).
———————————————————————————————————————————————–

Alberto Cayuela Gally
Es ingeniero civil egresado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México. Cuenta con varias certificaciones, entre las que se incluye la de Project Management Professional y LEED Accredited Professional de Canadá y Estados Unidos. Actualmente es director de Operaciones y Desarrollo de Negocios en el Centre for Interactive Research on Sustainability de la UBC, en Vancouver, Canadá.

Comentarios
Scroll to top