Medioambiente Ser verde

NAMAs, la nueva tendencia

México ha tomado la iniciativa para realizar acciones que lo hagan parte de las naciones responsables de los efectos negativos que la industria HVACR ha ocasionado en el medioambiente.

México ha tomado la iniciativa para realizar acciones que lo hagan parte de las naciones responsables de los efectos negativos que la industria HVACR ha ocasionado en el medioambiente.

Sinaí Romo

En un esfuerzo por combatir el cambio climático, la  Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) trabajará por primera vez en las Acciones Nacionales Apropiadas de Mitigación (NAMAs, por sus siglas en inglés) de gases fluorados en los sectores de aire acondicionado, refrigeración y espumas.

Las NAMAs son un conjunto de políticas y acciones llevadas a cabo por países desarrollados y subdesarrollados,  con el objetivo de reducir las emisiones nacionales de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Estas acciones son apoyadas por tecnologías y financiamiento del mundo industrializado.

[box type=»shadow» ]•   Aproximadamente el 15% del consumo global de energía es usado para la refrigeración, equivalente al 7%  del crecimiento anual hasta 2050

•  El consumo de energía para generar frío superará pronto el consumo para generar calor

•  Se pierde hasta un 40% de alimentos a lo largo de la cadena de frío

•  En hogares pobres, hasta 80% de costos de energía provienen del refrigerador

•  La aislación adecuada reduce del 35 al 50% las pérdidas energéticas

•  Los gases refrigerantes tienen un gran potencial de calentamiento global y agotamiento a la capa de ozono[/box]

Debido al alto impacto que tienen los sectores de refrigeración, aire acondicionado y espumantes sobre el medioambiente, la Semarnat trabajó con la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ), llevando a cabo el primer  Taller de Consulta de Tomadores de Decisiones para la NAMA de gases fluorados.

El taller tuvo como objetivo dar a conocer los aspectos más relevantes de la primera fase de estudio que se realiza en México para la implementación de las NAMAs, con el fin de elaborar un inventario de consumo, usos y emisiones de los gases fluorados, el cual hará posible la definición de estrategias y medidas de mitigación de Gases de Efecto Invernadero en dichos sectores.

Oportunidad para una NAMA en México
Aunque existen diversas industrias en las que se puede aplicar una NAMA, Álvaro Zurita, representante de la GIZ, destaca los elementos más importantes por los cuales México es un candidato potencial para poner en efecto un plan de mitigación de gases fluorados en los sectores de aire acondicionado y refrigeración, en beneficio del hábitat mexicano.

Acciones
Además de los planes que se están implementando para llevar a cabo las NAMAs, ya se eliminaron 1.14 giga toneladas equivalentes de CO2,  lo cual significa 85 por ciento  de Gases de Efecto Invernadero provenientes de sustancias agotadoras de la capa de ozono. Se invirtieron 114 millones de dólares en acciones de mitigación, y México se coloca como el  primer país que cerró el uso anticipado de los  CFC en 2005, lo cual equivale a 12 mil toneladas anuales de esas sustancias.

Para evitar el uso de sustancias agotadoras de la capa de ozono, existen las alternativas tecnologías de bajo potencial de calentamiento global, las cuales aportan:

  • Bajo consumo energético
  • Reducción de costos para gobierno y empresas
  • Reducción de costos de mitigación
  • Desarrollo tecnológico
  • Aperturas del mercado interno e internacional
  • Reducción de pérdidas de los gases refrigerantes
  • Mejoramiento de eficiencia energética

Tipos de NAMAs
Para implementar una NAMA, además de los estudios previos, se requiere de inversión para llevar a cabo las acciones de mitigación. Actualmente existen tres tipos:

1.- NAMAs unilaterales. Es un compromiso voluntario, sin apoyo externo, por lo cual la inversión se hace con capital propio y son implementadas por países en desarrollo

2.- NAMAs apoyadas. Medidas de mitigación realizadas en países en desarrollo, apoyadas con asistencia técnica o financiamiento directo por parte de los países desarrollados

3.-NAMAs acreditadas. Se implementan en países en vías de desarrollo para que generen unidades o reducciones certificadas de emisiones para ser vendidas en el mercado internacional de carbono. Requieren aportes de inversión privada

Llevar a cabo las acciones de mitigación significa una oportunidad para México de presentar nuevos programas, tecnologías y mejoras al marco regulatorio. Aunque el plan se encuentra en su primera fase, ya hay mucha participación del sector privado, y diversas industrias  se han manifestado a favor del desarrollo sostenible.

Los puntos tratados en el taller tienen como objetivo crear un Centro de Verificación e Institucionalización  para que se pueda tener un registro de todos los Gases de Efecto Invernadero y, posteriormente, implementar la NAMA. Hasta el momento hay cuatro países piloto: México, Tailandia, India y Sudán.

NAMAs existosas
Las acciones de mitigación no sólo se pueden implementar en sectores como la refrigeración, también pueden aplicarse: vivienda, petróleo, gas, transporte público, transporte de carga y cualquier sector que esté generando sustancias que dañen a la capa de ozono.

Debido a los beneficios que significan las Acciones Nacionales Apropiadas de Mitigación, diversos países ya están trabajando en ello, pero, según  los expertos, llevar a cabo su implementación con un resultado favorable requiere de varios factores, entre ellos:

Financiamiento. Buscar recursos financieros nuevos y adicionales a la ayuda que ya brindan los estados para la protección al medioambiente; contactar fuentes de financiamiento tanto público como privado

Análisis. Realizar evaluaciones de vulnerabilidad y tener en cuenta las necesidades de los países en desarrollo

Tecnología. Contar con un mecanismo tecnológico eficaz y que contenga características ecológicas

Mitigación. Lograr un compromiso entre todos los participantes y contar  con un esquema de reducción de emisiones que sea medible, reportable y verificable

Por su parte, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, de Argentina, establece pasos generales para llevar a cabo la implementación de una NAMA en cualquier sector:

  • Una descripción de la acción de mitigación a tomar
  • Estimación de la reduccción de emisiones
  • Tiempo previsto para la implementación de la acción de mitigación
  • Costo total estimado para su preparación
  • Monto y tipo de apoyo requerido para preparar e implemantar la acción de mitigación
  • Impacto al desarrollo sostenible

Cuando un país hace el planteamiento de una NAMA, dicho plan es remitido a la convención: Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, unidad encargada de estabilizar las concentraciones de GEI en la atmósfera, impidiendo que el clima se perjudique. Todas las propuestas se incorporan a un registro mundial hasta que sean aprobadas para posteriormente llevarlas a cabo.

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