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Fachadas Bioclimáticas

La industria de la construcción y sus esfuerzos por cuidar el ambiente han desarrollado un sistema de fachadas bioclimáticas, el cual consiste en el acordonamiento climático de la parte exterior de un edificio o vivienda para aprovechar los recursos naturales.

La industria de la construcción y sus esfuerzos por cuidar el ambiente han desarrollado un sistema de fachadas bioclimáticas, el cual consiste en el acordonamiento climático de la parte exterior de un edificio o vivienda para aprovechar los recursos naturales.

El concepto de climatización se basa en el clima, sistema muy complejo, por lo que su comportamiento es muy difícil de predecir, sin embargo, climatizar conlleva saber qué ambiente es el más adecuado para cierto espacio y, en forma artificial, es decir, con ayuda de especialistas, aplicar las técnicas necesarias para lograr esas condiciones.

Las técnicas usualmente empleadas consumen energías no renovables. Por ello, se han centrado en bioclimatizar, es decir, conseguir ambientes, a través de recursos naturales como el sol, la brisa, el viento, etc. Y así, se han desarrollado las fachadas bioclimáticas.

¿Por qué fachadas bioclimáticas y no techos bioclimáticos?
Porque, el calor no sólo llega al techo, sino pega directamente en todo el exterior de la edificación. Así como Somfy, empresa francesa comprometida con el medio ambiente y líder en fachadas dinámicas define a este sistema como “membrana ubicada entre las condiciones climáticas del exterior y el ambiente interior de un edificio, complementa con automatización, es decir, incluye tecnología de motorización, con el propósito de buscar, administrar la luminosidad y de esta forma aprovechar energías naturales y combinarlas con confort, al mismo tiempo se enfoca en el ahorro en el consumo de la energía eléctrica y la protección del medio ambiente”.

La manera en que se pongan las fachadas va a determinar las condiciones climáticas con las que tanto la vivienda como el edificio van a contar, por ello, Somfy recomienda un previo estudio para determinar las necesidades de la edificación.

Calor
Lo habitual, es aprovechar al máximo la energía térmica del sol en temporadas cuando el clima es frío, por ejemplo para calefacción y agua caliente sanitaria. Aprovechar el efecto invernadero de los cristales. Tener las mínimas pérdidas de calor (buen aislamiento térmico) si hay algún elemento calefactor.

Cuando el clima es cálido, lo tradicional y más frecuentemente realizado es construir muros más anchos, y tener el tejado y la fachada de la casa con colores claros. Poner toldos y cristales especiales como doble cristal y tener buena ventilación son otras soluciones útiles en estos casos. Aislar la vivienda es importante además si se emplea algún sistema de refrigeración. Se debe tener, delante de su casa un gran árbol de hoja caduca que tape el sol en verano y en invierno permita también ser una solución.

Existen cuatro objetivos principales del uso de la protección solar:

  • Confort visual
  • Confort térmico
  • Confort del usuario
  • Ahorro de energía

Existen dos tipos de protección solar, exterior e interior. La ventaja de la primera que aumenta la funcionalidad del edificio sobre todo en verano, a diferencia de la protección solar interior que logra atrapar el calor retrasando el traspaso térmico y manteniendo la temperatura en el interior de la construcción.

Ocho de cada diez personas sufren de padecimientos tales como dolores de cabeza o fatiga ocular pues su entorno no tiene la adecuada protección solar que ayuda a regular niveles de luminosidad. Un adecuado control en la iluminación logra comodidad visual y esto conlleva a un aumento de la comodidad y por ende –en el caso de los edificios– a una mejor productividad laboral.

La comodidad térmica radica en neutralidad de la temperatura, es decir, no hay demasiado frío ni demasiado calor.

Efecto invernadero

  • Las ventanas protegidas con fachadas bioclimáticas permiten el paso de menos radiación solar en verano, con lo que se evita el efecto invernadero.
  • Por el contrario, este efecto es beneficioso en lugares fríos o durante el invierno, así las fachadas bioclimáticas se adaptan, éstas suelen tener miradores acristalados, para potenciar el efecto invernadero en la parte interior.

Aislamiento térmico

  • Los muros gruesos retardan las variaciones de temperatura debido a su propiedad térmica, un buen aislamiento evita, en invierno, pérdida de calor por su protección con el exterior, y en verano entrada de calor.

Ventilación cruzada

  • La diferencia de temperatura y presión entre dos estancias con orientaciones opuestas, genera una corriente de aire que facilita la ventilación.
  • Una buena ventilación es muy útil en climas cálidos, sin refrigeración mecánica. Estos sistemas hacen posible mantener un adecuado confort higrotérmico.

Ahorro

  • Una vivienda con el sistema de fachadas bioclimáticas puede conseguir un gran ahorro e incluso llegar a ser sustentable en su totalidad. Aunque el coste de construcción puede ser mayor, puede ser rentable, ya que el incremento de la vivienda se compensa con la disminución de los recibos de energía, al mismo tiempo que se ayuda al medio ambiento a no emitir gases a la atmosfera, en cambio, con los métodos tradicionales se sigue gastando lo mismo y también hay una constante afectación al entorno.

Existen dos formas de ahorrar energía eléctrica.
» Ahorro de hasta 60% en el costo de energía:
Utilizar o integrar protecciones solares automatizadas puede ayudar a reducir la temperatura ambiente entre 5 y 15°C.

El consumo eléctrico del aire acondicionado puede reducirse entre 10 y 60%.

»  Menores costos de aire acondicionado.
Suavizar cambios de temperatura y eliminar picos en la producción de frío, permite reducir sistemas de ventilación y aire acondicionado hasta 50%.

La inversión en fachadas bioclimáticas representa 1% del total de la edificación.

De acuerdo a estudios, los ahorros logrados se estiman en:
37% en costos del equipo de aire acondicionado.
25% en consumo de corriente eléctrica.
7% de incremento en la productividad del ocupante.

Integrando fuentes de energía renovables, puede generarse todo el consumo de energía propia como no contaminante, e incluso generarse más de la consumida, que podría venderse a la red, en cuyo caso hablamos de “edificios energía plus”. Las fuentes más empleadas son la energía solar fotovoltaica, solar térmica e incluso la geotérmica.

» Existen, principalmente, tres tipos de vigas frías:
VENTAJAS DESVENTAJAS
Reduce la energía consumida y, por tanto, colabora de forma importante en la reducción de los problemas ecológicos que se derivan de ello (30% del consumo de energía primaria en los países industrializados proviene del sector de la edificación). La energía es escasa y su producción lleva muchos problemas. Por ejemplo, la energía eléctrica aparentemente es, limpia, pero realmente es “sucia” en su origen, ya que un gran porcentaje se produce quemando combustibles (petróleo, carbón, gas natural), con la consiguiente liberación de gases, como dióxido de carbono, provocando el efecto invernadero, el cual está calentando el planeta, o los óxidos de nitrógeno, que producen la lluvia ácida, que está terminando con los bosques; y otro importante porcentaje se produce en las centrales nucleares, con el problema de los residuos radioactivos.
Ahorro reflejado en el recibo de pago de electricidad.
Consiguen una mayor armonía con la naturaleza.
Contribuyen en la mejora y conservación de la salud, economía y ecología.
En el confort y la salud, permiten climatizar una vivienda o edificio, generando una ventilación de aire fresco, nuevo y filtrado; eliminando olores, humos o polvo.

Fuente: información proporcionada por Somfy-México.

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