Normatividad en edificios altos

La falta de normas exclusivas de aire acondicionado para la construcción de edificios altos es una realidad no sólo en México, sino en Latinoamérica.

Myriam Sánchez.

Elementos que deben contemplarse para la selección de un buen sistema de climatización  •  La presurización de edificios  •  La protección contra incendios.

La construcción de los denominados rascacielos ha significado hoy en día una característica innata en las edificaciones urbanas. Por tal motivo, estos símbolos de modernidad mundial deben contar con ciertas especificaciones en sistemas de climatización que ofrezcan seguridad y confort en cada habitación del inmueble.

Países como España han creado reglamentos que establecen los lineamientos necesarios para que una obra de acondicionamiento no sólo sea eficiente, sino amigable con el ambiente y segura para los usuarios.

¿Qué es una norma?
El Organismo Nacional de Normalización y Certificación de la Construcción y Edificación (ONNCCE) define una norma como un “documento aprobado por una institución reconocida que establece, para un uso común y repetido, reglas, directrices o características para bienes o procesos y métodos de producción conexo. También incluye los requisitos en materia de terminología, símbolos, embalaje, marcado o etiquetado, según se apliquen a un bien, proceso o método de producción u operación”.
Por su parte, la normalización hace referencia a la “actividad de establecer frente a problemas reales o potenciales, disposiciones destinadas a un uso común y repetitivo, tendientes a conseguir el grado óptimo de orden en un contexto determinado”.
En México existen dos tipos de normas básicas para el sector de construcción:
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Norma Oficial Mexicana (NOM) Es de observancia obligatoria; fue expedida conforme a las finalidades previstas en la Ley Federal sobre Metrología y Normalización (LFMN), que establece  reglas con el fin de vigilar la protección de la vida, medioambiente, salud y al consumidor
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Norma NMX Es elaborada por organismos nacionales de normalización registrados por la Secretaría de Economía (SE) o emitidas por ésta. Es de aplicación voluntaria, salvo cuando se haga referencia en alguna NOM

En regiones de América Latina como Argentina y Colombia ya se han dado los primeros pasos hacia la reglamentación. México no es la excepción y el tema ya está en debate.

Al respecto, diversos especialistas en la materia han expresado la necesidad que tiene el país de crear normas que regulen la climatización en inmuebles, no sólo de gran escala, sino de todas las dimensiones.

En el caso de Néstor Quadri, asesor independiente en proyectos de instalaciones de aire acondicionado en Buenos Aires y capacitador en la Cámara Argentina de Calefacción, Aire Acondicionado y Ventilación (CACAAV), así como en la firma Carrier, argumenta que, en relación a la actividad técnica del sector HVAC, “la normalización tiene como objetivo establecer diseños destinados a usos repetitivos con el fin de adquirir un alto nivel en la ejecución de sistematización con reducción de tiempos y costos”.

Es por ello que el lenguaje a utilizar en especificaciones técnicas debe ser sencillo, claro y preciso. Simplificar los proyectos al máximo permitirá reducir las alternativas y unificar la tecnología a emplear, para facilitar la reposición y mantenimiento en un futuro. “Una norma es una especificación técnica que reglamenta los proyectos, procesos constructivos y materiales destinados a garantizar un nivel de óptima calidad y seguridad”, explica el ingeniero Néstor Quadri.

A pesar de los avances que se han logrado en materia de construcción, estas normas han desatendido el rubro del aire acondicionado. Para Darío Ibargüengoitia, presidente de Sustentabilidad para México (Sume), “la importancia de contar con reglas para edificios es trascendental para que un sistema de acondicionamiento brinde confort en los espacios de un inmueble alto”.

El ingeniero Darío Ibargüengoitia también considera que la utilización de métodos de climatización pasivos o mecánicos no tiene que representar un problema, sobre todo cuando se presentan casos de conatos de incendio o temblores. Según el ingeniero Quadri, la normalización en edificios sería una pauta para el surgimiento de estándares de calidad tanto de los materiales y técnicas de construcción como de los operarios y profesionales involucrados.

“Independientemente de que los edificios sean altos o bajos, existen ciertas restricciones en materia de climatización”, así lo asegura la ingeniera Mecánica Ingrid Viñamata, gerente Nacional de Ventas y Mercadotecnia de TROX, quien explica que se tiene que contemplar el tipo de sistema a utilizar, la presurización de edificios y la protección contra incendios.

En el caso de edificios altos, indica el ingeniero Quadri, “deberían aplicarse normas más estrictas y amplias que en los comunes, pues el diseño de estructura e instalaciones son más complejas que si se tratara de un edificio estándar”.

Es por ello “que el proyecto debe contemplar la adecuada circulación y transporte vertical; tener en cuenta el emplazamiento, el terreno de sustentación, sismos, la acción del viento, y descargas atmosféricas. “Es necesario fijar normas especiales debido a que todos los problemas se magnifican con el aumento de pisos en un edificio”.

De igual forma, la ingeniera Viñamata menciona que lo más crítico en las altas estructuras es la presurización y control de incendios, ya que los requisitos cambian conforme a las necesidades que se tengan, y según el número de pisos.

Por ejemplo, “con un sistema de agua helada sí es necesario poner el rebombeo en determinados pisos, de lo contrario para pasar el agua a través de todos los niveles sería necesario incrementar el tamaño de las bombas”.

“Por lo regular las bombas avientan el agua hasta 15 pisos para después, con un sistema de rebombeo e intercambios de generadores de calor, romper la presión y volver a bombear el agua hacia los pisos restantes”.

La ambigüedad normativa es otro de los inconvenientes dentro del sector HVACR. Al respecto, el ingeniero Darío asegura que “hoy por hoy no existe una normatividad sobre tamaños de edificaciones. Se establecen en reglamentos de construcción, sin embargo no van dirigidas a edificios altos, se definen criterios de riesgo en cuanto a incendio pero no a climatización”.

A pesar de ello,  existen algunos despachos reconocidos de diseño de edificios altos que no dejan de lado lo imprescindible de estas normas y utilizan los estándares de la ASHRAE.

Dicha Asociación, indica el ingeniero, “ha escrito durante años buenos estándares para la aplicación y diseño de los sistemas de climatización que garantizan una gran eficiencia y alto nivel de confort al interior de los edificios altos”.

En tanto, la ingeniera Villamata considera que la Asociación Nacional de Protección contra el fuego (NFPA) es más exigente que la ASHRAE, ya que cuenta con un apéndice para edificios de gran altura, además de proveer algunos criterios de ventilación para conatos de incendio.

Por otra parte, el ingeniero Ibargüengoitia informa que se encuentra en proceso de publicación y maduración la NMX-AA-164 de edificaciones sustentables, sin embargo los requerimientos ahí mencionados son mínimos.

En lo que concierne al ámbito internacional, el ingeniero señala que existen algunas normas europeas, como las que emplea la Asociación Internacional del Movimiento y Control de Aire (AMCA), lo que es de suma importancia.

Sin embargo, la ingeniera Viñamata opina que muchas veces estos estándares diseñados para los americanos o los europeos, resultan inútiles al trasladarlos a la cultura mexicana. “La verdad es que en México estamos en pañales, de repente agarramos una cosa y de repente otra”, precisa la ingeniera.

Normas del sector HVAC
Dentro de las más importantes, destinadas a este sector, el ingeniero Quadri cita las establecidas por la ASHRAE, sociedad internacional con sede en Estados Unidos que cuenta con 55 mil miembros en 120 países del mundo; cabe mencionar que estos mismos estándares también tienen gran presencia en México, con sus respectivos ajustes y adaptaciones.

En el territorio mexicano, el gobierno es el responsable de las normativas que existen y éste, a su vez, se respalda con diferentes instituciones que desarrollan reglas más concretas y complementarias; como es el caso de la Semarnat, que maneja todo lo relacionado con la ecología.

Asimismo, existen diversas asociaciones complementarias como son: AMERIC, que desarrolla empresas dedicadas al ramo de la industria de la construcción; Sume, encargada de la parte de sustentabilidad por México, o el Instituto Mexicano del Edificio Inteligente (IMEI), que se enfoca a la parte de edificios inteligentes con sistemas de automatización.

“Antes de cumplir con cualquier otra norma, primero se debe tomar en cuenta la NOM para posteriormente pasar a los diseños especiales”, así lo afirma la ingeniera Viñamata, quien asevera que surgen de diferentes organizaciones de acuerdo al contexto que se trate.

Como se puede observar, en todas las normas o estándares señalados, no recomiendan ni hacen referencia a ningún sistema de aire acondicionado en específico. El ingeniero opina que “dicha decisión es criterio de cada uno de los diseñadores, y depende de la zona donde se lleve a cabo el proyecto”. Asimismo, el ingeniero Quadri respalda esta afirmación, al asegurar que el proyecto del sistema de acondicionamiento es responsabilidad del profesional actuante.

Mientras que la ingeniera Viñamata apunta que todos los edificios altos en la capital tienen un sistema de agua helada centralizado y algunos de ellos aprovechan un poco de cogeneración, “es el sistema sugerido para optimizar recursos en torres altas. Estos sistemas son versátiles, ya que aprovechan las cargas parciales de todo el inmueble, lo que permite no consumir picos altos de energía. La mayoría funciona con equipos de manejo de aire y volumen variable e incluso se pueden poner sistemas de bombeo variable”, explica la especialista.

Algunos edificios que cuentan con el tipo de sistema central de agua helada con torres de enfriamiento son: el Corporativo Carso, la Torre Mayor, la Torre HSBC, entre otros.

ASHRAE, AMCA y NFPA son algunos de los referentes normativos a nivel internacional

Normas y estándares sobresalientes
NOM-008-ENER-2001
Eficiencia energética en edificaciones, envolvente de edificios no residenciales. Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 25 de 2001
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NOM-011-ENER-2006
Eficiencia energética en acondicionadores de aire tipo central, paquete o dividido. Límites, métodos de prueba y etiquetado. Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 22 de Junio de 2007
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NOM-018-ENER-2011
Aislantes térmicos para edificaciones. Características y Métodos de prueba. Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 14 de diciembre de 2011
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NOM-020-ENER-2011
Eficiencia energética en edificaciones. Envolvente de edificios para uso habitacional. Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 9 de agosto de 2011
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NOM-023-ENER-2010
Eficiencia energética en edificaciones. Envolvente de edificios para uso habitacional. Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 9 de agosto de 2011
NMX-C-460-ONNCCE-2009
Industria de la construcción- Aislamiento térmico – Valor “R” para las envolventes de vivienda por zona térmica para la República Mexicana- Especificaciones y verificación. Declaratoria de vigencia publicada en el Diario Oficial de la Federación el
18 de agosto de 2009
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ASHRAE/IES 90.1-2010
Estándar de eficiencia energética en edificios
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ANSI/ASHRAE 55.1-2010
Condiciones de confort
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ANSI/ASHRAE 62.2
Criterios para una buena ventilación en los espacios ocupados
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ASHRAE/UGBSC/
IES Standard 189-2011
Estándar para Edificios Verdes de Alto Rendimiento
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NFPA-90-A-2009
Instalación de sistemas de aire acondicionado y ventilación
NFPA-90-B-2009
Instalación de sistemas de aire acondicionado y calentamiento de aire
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NFPA-96-2011
Norma para el control de ventilación y protección contra incendios de operaciones comerciales de cocina
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SMACNA-2005
Diseño de ductos
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“UNE-100-011 / UNE-100-012 /
UNE-100-013 / UNE-100-040”
Climatización
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UNE-023-230
Ventiladores
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UL 214
Ensayos de resistencia a la llama

Climatización en Torre Mayor

Desde hace 10 años, este rascacielos es el ícono de la Ciudad de México y un referente de nuestro país en el extranjero.

•   Niveles totales: 55

•   Personas dentro del inmueble: 10 mil 800

•   Empresas que laboran al interior: 45

•   Comercios que integran el complejo: 32

•   4 de estacionamiento subterráneo

•   9 de estacionamiento sobre el nivel de la calle

•   43 de oficinas de alta calidad

•   2 de instalaciones mecánicas de apoyo

•   1 para el heliopuerto

Climatización

El edificio utiliza un sistema de acondicionamiento de aire centralizado que consta de tres unidades enfriadoras generadoras de agua helada del tipo centrífugo de condensación por agua con capacidad de 900 toneladas de refrigeración cada una, operando con refrigerante R-134 A, el cual tiene un coeficiente de destrucción de la capa de ozono de 0 por ciento, pues no contiene clorofluorocarbonos.

Las unidades enfriadoras están localizadas en el cuarto de máquinas principal. El agua de condensación requerida es proporcionada por plantas de tratamiento de aguas residuales y abastecida a las cuatro torres de enfriamiento de tipo abierto, a cuatro bombas para recirculación de agua, a chillers y torres de enfriamiento.

Para la circulación de agua helada, desde las enfriadoras hasta cada uno de los distintos equipos, se instalaron dos circuitos de tuberías con válvulas, conexiones, aislamiento térmico y accesorios necesarios para prestar este servicio eficientemente.

La circulación de agua del circuito primario (hasta el piso 21) se hace por medio de cuatro bombas centrífugas tipo vertical de volumen constante ubicadas en la casa de máquinas del nivel 9, de las cuales tres están en operación y una en reserva para labores de mantenimiento.

El agua viaja por  tuberías al carbón hasta cada unidad manejadora. En los 43 niveles de oficinas se dejaron puntas de agua refrigerada para instalaciones especiales, como equipos de precisión para centros de datos o equipo de confort adicional que requieran los inquilinos, dependiendo de sus necesidades.

Para seccionar la presión generada por la columna de agua, dada la altura del edificio, se instaló un intercambiador de calor de placas que proporciona el servicio de agua helada al circuito secundario del nivel 22 al 55.

Para ello se cuenta con dos bombas centrífugas de caudal variable (una funcionando y otra de reserva para labores de mantenimiento). Estos equipos se localizan en el cuarto de máquinas del nivel 21. La distribución de agua se hace por tuberías de acero al carbón hasta cada unidad manejadora.

Este sistema permite importantes ahorros de energía en comparación con otros edificios que cuentan con diferentes tecnologías para un mismo fin.

Complicaciones en la instalación

Uno de los factores más críticos y que representó un reto de diseño fue la altura del edificio. La elevación de la Torre dificultó especialmente las labores de distribución de las presiones, ya que se excedían los niveles permisibles para los que son fabricados muchos de los accesorios instalados en el edificio.

Fue necesario romper la presión de la columna hidrostática mediante la instalación de un intercambiador de calor instalado en el nivel 21 del edificio, desde donde se realiza un rebombeo hasta el nivel 55.

Otro aspecto muy importante que se tuvo en cuenta fue la ubicación del equipo de generación de agua helada del edificio. Al contar los últimos niveles con una quinta fachada de cristal, no existe una azotea en la parte alta. Por tal razón, los equipos de enfriamiento se albergaron en el nivel nueve y las torres de enfriamiento en el 10, que son los niveles desde donde se desplanta propiamente la Torre.

La instalación se logró en 16 meses. Entre los principales proveedores de equipo estuvieron York, con las unidades enfriadoras y unidades de manejo de aire; Greenheck, que suministró todos los ventiladores de inyección y extracción; Armstrong, las unidades de bombeo y accesorios como válvulas multipropósitos y difusores de succión; Alfa Laval, el intercambiador de calor; Evapco, las torres de enfriamiento, y GlassFiber del Norte, encargada del suministro de todos los aislamientos requeridos en el proyecto.

En el momento más álgido de la instalación, se  llegó a contar con una fuerza de trabajo de 140 trabajadores, incluyendo el equipo de dirección y supervisión de campo, compuesto por ingenieros especialistas.

El sistema de aire acondicionado cumple con los estándares de:

ASHRAE (American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers)

NFPA (National Fire Protection Association)

NEMA (National Electrical Manufacturers Association)

UL (Underwriters Laboratories)

ASTM (American Society for Testing and Materials)

SMACNA (Sheet Metal and Air Conditioning Contractors National Association)

ARI (Air Conditioning and Refrigeration Institute)

Cada uno de los arrendatarios puede controlar independientemente la temperatura dentro de su área. Todos los pisos tienen una unidad manejadora de aire del tipo de volumen variable y ductos principales hasta el vestíbulo de elevadores, a partir del cual cada arrendatario enlaza sus propias instalaciones. Por este motivo se instalaron sistemas para acondicionamiento de aire con la capacidad para mantener la temperatura confort durante los 365 días del año.

Control sanitario

Una parte importante es la calidad del aire, la cual se logra a partir de dos etapas de filtrado de aire con una eficiencia conjunta de un 90 por ciento en la unidad de cada piso, adicionalmente cuentan con filtros UV que garantizan la ausencia de hongos y levaduras en el interior del equipo de suministro de aire.

El aire exterior necesario se suministra por tres unidades manejadoras de aire que cuentan con filtración mecánica, filtros UV y enfriamiento para garantizar la calidad del aire de renovación desde que ingresa al edificio. Estos sistemas permiten renovar en una forma constante el volumen recomendado de aire por ocupante para cumplir con las normas de calidad de aire interior.

Los retos que se superaron en la construcción, operación y preservación de Torre Mayor han mostrado la necesidad de contar con normatividad no sólo de carácter internacional como el de las asociaciones e institutos antes mencionados, sino también es necesaria normatividad local que permita regular este tipo de proyectos y aporte lineamientos necesarios para concretar proyectos adecuados para sus usuarios.

Incumplimiento de normas

Como lo manifiesta el ingeniero Ibargüengoitia, no existe un castigo para quienes no cumplen las normas o estándares relacionados con el aire acondicionado. “Sin embargo, más que tratarse de implementar una sanción, es ocasionar situaciones perjudiciales para el funcionamiento del sistema empleado”.

Entre los ejemplos que cita el ingeniero se encuentran:

  • Un alto consumo de energía
  • Poco confort e incomodidad para los usuarios
  • Baja productividad del personal
  • Riesgos de salud

Por otra parte, así como es importante que se cumplan las normas, también lo es continuar con la verificación de su cumplimiento. Ante esta situación el ingeniero Ibargüengoitia menciona que la realización de la NMX, relativa a comisionamiento, contempla dicho punto, pero también asegura que la ASHRAE de Estados Unidos cuenta con la Guía Cero que se refiere al proceso de commissioning para verificar lo que quiere el dueño, lo que se diseña, lo que se construye, y lo que se puede operar y mantener correctamente.

Considera que un buen diseñador de sistemas de climatización provee las herramientas necesarias, el manual de operación y mantenimiento. “Según mi criterio, es muy importante el proceso de certificación calificada y después el control del adecuado mantenimiento del edificio”.

Panorama en Latinoamérica

De acuerdo con el ingeniero Quadri, en Argentina no existe una normatividad en forma específica para la climatización de edificios altos. Menciona que se aplican, a casos particulares de acuerdo con normas establecidas del IRAM, las leyes y disposiciones municipales y provinciales, así como las de la Secretaría del Medio Ambiente. “Aspectos de planeamiento, dimensiones y alturas máximas en las zonas de emplazamiento son condiciones que reglamenta el código municipal”.

La norma 90-1 de la ASHRAE es muy importante, ya que requiere de ciertas pautas obligatorias generales a cumplir en los proyectos de edificios residenciales. En general para edificios altos debe aplicarse la norma estándar 189.1 de la ASHRAE que agrega, a la anterior, requisitos más estrictos en cuanto a la conservación de la energía y uso eficiente del agua.

Actualmente en Argentina es común, con base al estándar 189.1, aplicar programas voluntarios de calificación de edificios verdes como el LEED que se ha convertido en un parámetro para elevar el nivel de diseño y construcción de los edificios sustentables. También la ASHRAE aplica en la Argentina un programa de certificaciones para profesionales.

Sobre consecuencias que se pueden generar por no cumplir con dichos requerimientos, “en Argentina la aplicación de las normas ASHRAE no son obligatorias, por lo que no existen penalidades, salvo que sea requerida en algún Reglamento Municipal o Nacional de aplicación”.

Cada localidad del municipio respectivo es el encargado de verificar el cumplimiento de las normas, así como de determinar la penalidad en caso que así lo consideren. Muchos de los reglamentos se remiten al Código Municipal de la Ciudad de Buenos Aires y al cumplimiento de las normas del Instituto de Normalización en Argentina (IRAM).

De igual forma, el ingeniero Quadri señala que existen Leyes Nacionales de aplicación como la Reglamentación de la Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo, así como otras disposiciones establecidas por Leyes Provinciales y la Secretaría del Medio Ambiente. Algunas de las penalidades establecidas son la intimación o aplicación de multas a los propietarios.

En cuanto a las verificaciones posteriores se centra la responsabilidad del mantenimiento directamente al propietario, en caso de viviendas residenciales. Sólo en casos particulares, como en la ciudad de Buenos Aires, es la norma municipal la que obliga a contratar un seguro y a un profesional para la verificación periódica de calderas de más de 50 mil kcal/h.

La Reglamentación de la Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo y diversas Leyes Provinciales especifican algunas normas de mantenimiento preventivo en el área de edificios industriales o comerciales, así lo indica el ingeniero Quadri.

Por otra parte, ante la carencia de normas para climatización en Latinoamérica, el ingeniero Camilo Botero hace referencia al proyecto que llevan a cabo desde hace varios años sobre el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios (RITE) para Colombia, el cual se encuentra en proceso de aprobación en cuatro Ministerios: energía, medioambiente, comercio y vivienda.

Dicho reglamento está basado en el RITE español, que cuenta con el visto bueno y correcciones de la Asociación Española de Climatización y Refrigeración (ATECYR).

Hacia una nueva NMX

Diversas organizaciones se encuentran en el planteamiento y proceso de la creación de una NMX relativa a comisionamiento, con el objetivo de proporcionar la estructura de documentación para conseguir que el dueño pueda explicar lo que desea de su edificación. Con el desarrollo de esta nueva norma se pretende garantizar tanto al dueño como al operario la correcta ejecución de la obra, conforme a lo que se diseña bajo el cumplimiento de las reglas.

La finalidad de dicha política en su apartado de aire acondicionado es responder a la satisfacción de las necesidades del cliente y verificar que todo el sistema de climatización opere y funcione de manera adecuada.

En entrevista con Mundo HVAC&R, el ingeniero Ibargüengoitia da a conocer la situación de esta normativa impulsada por el Instituto Mexicano del Edificio Inteligente (IMEI), Sume y el ONNCCE.
“Ya que se encuentra en proceso de documentación, revisión de ingeniería y en auditoría energética, está abierta a todo especialista que le interese formar parte de dichos intereses”, remarca.

Para junio del presente año indica Dario, “se espera someterla a opinión pública, con el objetivo de que en el segundo trimestre de 2014 sea emitida finalmente como una NMX”.

¿Por qué no se ha generado un reglamento detallado para el acondicionamiento de edificios altos?
Ingeniero Darío Ibargüengoitia, Presidente de Sume “Siendo realistas, creo que ha sido la soberbia porque todos los diseñadores creemos ser los mejores en hacer las cosas. No se trata de eso, todos tenemos que dialogar para crear las normas sin protagonismos. Considero que eso es lo que hace falta: sentarnos con la voluntad abierta de compartir conocimiento para un fin común. Asimismo, el gobierno no ha tenido la dedicación de crear estas normas como obligatorias, es decir, como una NOM” Ingeniero Néstor Quadri, asesor independiente en proyectos de instalaciones de aire acondicionado en Buenos Aires“Tendría que cambiarse la mentalidad en la industria de la construcción y en las estrategias económicas. En la actualidad debería aplicarse el concepto de la construcción sustentable en edificios de altura. A tal efecto, el proyecto debería abarcar el análisis del entorno urbano, el clima exterior y la necesidad de ahorro energético. En el diseño deberían analizarse todos los recursos como fuentes de energía, agua disponible y características del terreno” Ingeniera Ingrid Viñamata, gerente nacional de Ventas y Mercadotecnia de TROX“Creo que el gobierno tiene otras prioridades y necesidades en el país. El problema del aire es que no lo vemos y lo que hace falta es un organismo de supervisión y evaluación, lo cual no existe en México. SEMARNAT se inmiscuye muy poco en materia de refrigerantes, pero en realidad no hay un organismo que de verdad evalúe un edificio. El gobierno no tiene un área dedicada a las instalaciones del aire acondicionado o evaluación de riesgos”

CONCLUSIÓN
Ante el panorama actual en el que se carece de un reglamento sobre aire acondicionado para edificios altos, el ingeniero Ibargüengoitia considera que el sector HVAC debería contar con una especialización normativa.
Además dice estar consciente de que la única forma para lograr un verdadero avance en la materia es mediante un trabajo en conjunto con organismos como la ONNCCE.

“De esta manera, a través de los medios y elementos técnicos es posible la creación de normas más precisas, a las cuales tengan acceso los ingenieros, diseñadores, constructores y operadores”.

Cabe señalar que México se encuentra en una zona geográfica sísmica, por lo que es trascendental que los edificios altos cuenten con una normatividad que brinde seguridad y confort a las personas que habitan el inmueble.

Mientras tanto, es fundamental cumplir con los estándares y normas que existen actualmente para garantizar un óptimo funcionamiento de los sistemas de aire acondicionado.
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Fuente: Ingeniero Martín Carrasco Hernández,
Coordinador de Mtto. Electromecánico de Torre Mayor